Econ. Elías Gelay,
Director de Cadiem Casa de Bolsa
Me duele aquí doctor
Creo que todos hemos pasado por una situación como la que a continuación le voy a narrar.
Un día usted tiene un leve malestar, lo deja pasar pensando que sería algo que comió y estaba en mal estado, o tal vez los cambios de temperatura, entrar a un lugar con un aire acondicionado que congela y sale a la calle a respirar un aire a 40 grados centígrados.
Como el malestar no pasa en 24 horas se hace la cita con el doctor y ahí vamos, llegamos a la antesala, le decimos a la recepcionista a qué médico buscamos.
Tomamos asiento y hojeamos una revista vieja, de esas de la mesa de centro que está ahí en la recepción o si hay tele, ponemos cara de interés, como si la telenovela que proyecta en ese momento el televisor fuera lo mejor y lo único que se busca con estas actitudes es disfrazar la preocupación, no mostrarla ante los otros pacientes del médico.
Al ingreso, el saludo al doctor, tomamos asiento el semblante sin que lo note ha cambiado, ahora al estar ante el experto vamos más relajados, podemos expresar los malestares.
El doctor revisa y emite el diagnóstico, que puede incluir una medicación sencilla o bien algunos estudios especializados.
Pero el saber qué es lo que nos molestaba nos da una certeza y eso nos lleva a remediar la situación, para recuperar la salud.
Ahora le pregunto, después de dar este ejemplo ¿Ha hecho usted la misma rutina en lo que a sus finanzas personales se refiere?
¿Alguna vez ha detectado un malestar y ha buscado ayuda especializada para evitar que ese malestar se convierta en una enfermedad crónica y corregir sus efectos?
Tal vez usted piense en este momento que no hay ningún problema con sus finanzas, su empleo es rentable, le pagan bien, tiene casa propia, paga una buena escuela para sus hijos y no hace gastos extraordinarios.
Pero ahora le invito a hacer una reflexión y haga un rápido cálculo de sus ingresos, inversiones y gastos y vea si realmente tiene un capital para su futuro, para cuando su vida productiva termine, si sus deudas son manejables o está gastando más de lo que gana sin percibirlo y eso está a punto de acercarlo a la quiebra personal.
Esto porque a veces nuestros ingresos son buenos, la compañía en donde trabajamos va bien, o la empresa propia también, pero no nos detenemos a pensar en las posibles eventualidades que de un momento a otro pueden dejarnos sin ingresos.
Para evitar estas situaciones es recomendable el análisis financiero con un especialista.
Juntos pueden sentarse y elaborar el diagnóstico de sus finanzas, saber la distribución real de sus ingresos, su capacidad de crédito, pago y ahorro.
O bien analizar su portafolio de inversión, para conocer si su dinero realmente está bien invertido y obteniendo los rendimientos que le permitirán incrementar su patrimonio o tal vez usted haga caso a los grandes proyectos que el primo Ernesto cada seis meses elabora y al cabo de otros seis meses fracasan, pero usted comete el error de confiar cada seis meses en él, invertir con él y al final del año, una vez más perder con él.
Por ello el diagnóstico de las finanzas personales es tan importante como el de la salud física, si tenemos un patrimonio sano, éste va a construir riqueza en lugar de destruirla.
Pero con un patrimonio enfermo, al igual que una enfermedad que puede volverse crónica, siempre tendremos esa dolencia en el bolsillo o la cartera y con ello veremos afectado nuestro presente y futuro económico.
No tenga miedo, el hecho de buscar asesoría le va a ayudar y por supuesto, le evitará seguir perdiendo dinero en caso de que así esté ocurriendo o bien, le dará la oportunidad de optimizar los rendimientos en sus inversiones, ordenar sus ingresos y gastos y así mejorar su vida financiera.
Por eso le animo a hacer el diagnóstico para ver en dónde le duele y cómo poner remedio a esa situación.